Los grandes héroes no son siempre tan grandes
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tiempo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Las experiencias de la vida.

  Lo poco que sé de la vida no lo encontré en ningún libro, artículo, película, ni nada por el estilo; todo lo contrario, aprendí a base de momentos, a base de arriesgarme, a través de conversaciones...
  Ahora sí también comprendí que las experiencias no sirven de nada si luego no se reflexiona porque eso es lo que nos ayuda a mejorar y a no volver a cometer ese mismo error. Puede que todos en algún momento de nuestra vida hayamos preferido la locura a la serenidad, pero eso es cuestión de tiempo, de años, de vivencias, ahora hay otras muchas cosas que nos complementan y nos reconfortan, cosas tan simples como reencontrarnos con algún viejo amigo, tomar un café, descansar después de un día agotador.
  Cuando somos pequeños solo queremos disfrutar, no nos interesa lo que sientan o piensen los demás, somos personas muy egoístas, incluso dejamos de lado los sentimientos de nuestros seres más cercanos, por ejemplo nuestros padres. Siempre son y serán un pilar fundamental en nuestra vida, nos apoyan, nos animan, comparten nuestras alegrías y tristezas... en definitiva, son parte de nosotros.
  Los amigos, ese grupo tan grande y que poco a poco se va convirtiendo en una pequeña parte de nosotros. Con el tiempo sólo permanecen a tu lado aquellos que son para siempre, un grupo reducido pero con un lazo muy fuerte de unión, para terminar formando tu segunda familia.
  Al entrar en la adolescencia, comprendí que el que no corre, vuela. Aunque siempre se ha dicho que las prisas no son buenas, con el tiempo aprendes que el que espera no recibe nada, que las inquietudes siempre deben aflorar y que las aspiraciones deben ser un punto de partida hacia la meta.
  Cuando comencé la universidad, supe que las oportunidades según llegan se cogen o no, como dice la frase "los trenes hay que cogerlos, no verlos desde la estación", porque si te descuidas no vuelven a aparecer de nuevo.
  Con esto he querido reflejar un poco, que aunque con corta edad, son muchas las situaciones y los momentos por lo que atravesamos a lo largo de nuestra vida. Por ello debemos afrontarlos y continuar adelante, porque como ya sabéis "EL TIEMPO ES ORO".

sábado, 26 de octubre de 2013

...¿Comenzar de nuevo?

  ¿Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas a borrarlo todo y vaciar nuestra memoria? ¿Cuántas veces no deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar? Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós. Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase "comenzar de nuevo" ¿cuántas cosas nos perderíamos? Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.
  Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más hermoso, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro...
  ¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades por soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.